
Pocas cosas encuentro en la vida tan
conmovedoras como ver a un niño con su padre
(quizás por que en esa etapa anhele al mio).
Hoy al transitar en el colectivo en una de las avenidas
principales de mi ciudad, al detenerse en una esquina
a la par mi vista hizo lo mismo para fijarse en un niño y su papa
tomados de la mano caminando, en la misma dirección
como quien esta de acuerdo en una acción común.
Sin anticiparme y ver adelante en su dirección
pensé que tal vez irían a comer una deliciosa pizza
(pues era viernes, quizas el papa traía unos pesos de mas
que decearia gastar en su hijo)
¿un parque?, ¿Una paletería?.
Con desencanto observo que tras abrir
la puerta, me percato que es una casa de empeño
¡oh desilusión!, que terrible pensé
un niño viendo la expresión de papa
al tener que embargar un bien
quizás para poder comer.
Alcancé a ver que el Señor
llevaba en su mano derecha una caja de herramienta
quizás con la que obtenía el sustento semanal
pero dada la crisis ya no daba para mas
la termino por empeñar.
Traía en mi cartera un billete de cien pesos
maldeci la inseguridad que limita a todos en mi país,
pense, que si se los entregaba al señor no tendría
que empeñar su herramienta y su niño
no tendría que estar frente a ese mostrador
viendo como un objeto del hogar
se quedaba ahí para marcharse sin el.
Maldeci la inseguridad, pues aunque de buena fe mi acción
el señor miraría con reservas mi proceder,
una casa de empeño no es el mejor lugar
para llevar a un niño un viernes por la tarde.
Espero que en su mesa no falte el pan
que mama no tenga frió en las noches
que el trabajo sea abundante para papa,
que al despertar,
las bondades de un ser superior sean manifestadas
en cada hogar sea o no navidad,
El colectivo arranco sin darme tiempo de mas
de pronto mis problemas ya no eran tan grandes
ni mis necesidades tan insalvables.
Pido que hoy pueda salir
y encontrar un mendigo con quien compartir mi pan
que no haya una anciana sin su tasa de café,
que ningún te quiero se quede atrapado en el corazón
buscando que todo lo bueno sea realidad,
que ya no haya mas sueño por empeñar.
por: Luis Alejandro