
¡Hola mamá! ¿Cómo estás? ¿sabes? No me gustó ir a tu casa esta tarde y que todo terminara una vez más en un mal entendido que nos lastima tanto a ti como a mí.
¿Sabes? aunque el tiempo pasa y uno crece, creo que dentro de mi ser siempre existirá ese niño que te ama y te necesita.
Hoy entiendo que no soy nadie para juzgarte y sé que como madre siempre diste lo mejor de ti y siempre hiciste por mí las cosas que mejor sabías hacer.
Hoy entiendo que no soy nadie para juzgarte y sé que como madre siempre diste lo mejor de ti y siempre hiciste por mí las cosas que mejor sabías hacer.
Pero ¿sabes? llevo en mi corazón muchos “te quiero” guardados para ti.
Tengo tantas ganas de poder acercarme a ti y poder llorar en tu hombro.
No es fácil para mí hacerme el fuerte todo el tiempo.
En realidad quisiera decirte que te amo.
Pero ¿sabes? Aún llevo una espina clavada en mi corazón, una espina que tus palabras colocaron en lo más profundo de mi alma.
Aún recuerdo aquella noche como si fuera ayer.
Cuando corrí a abrazarte y me dijiste… ¡no me toques! Yo era sólo un niño de 9 años, no había mucho que yo pudiera entender al respecto, sólo me dolió no poderte tocar, que encima me lo prohibieras, y que aún remataras diciendo que te doy asco.
¿Sabes mamá? yo no tuve la culpa de que tu y mi papá se separaran.
¡Yo no escogí nacer!
¡Yo no tuve la culpa que un cobarde usara mi cuerpo y me desgraciará toda la vida!
Sin embargo, por eso te causé asco .
La verdad, me hubiera encantado que me hubieras escuchado y haber podido encontrar consuelo en tu pecho tras aquella experiencia difícil. Después ya nada fue igual.
Inclusive mami, creo que te perdí .
Por que ese niño que un día despediste se perdió en el tiempo y guardando su dolor en su pecho, se llevó mucha soledad, mucho desamor, muchas preguntas y pocas respuestas. Pero más que nada, se perdió esperando tu abrazo.
Ahora frente a ti ya no está ese niño, si no un hombre, un hombre que si bien no es el mejor hijo del mundo, igual espera un poco cada día para poder acercarse a ti y poder esperar no tu juicio si no tu amor, no tus preguntas si no tu calor.
Pero… ¡Temo decepcionarte una vez más!
Pero… ¡Temo que no me aceptarás!
¡Mamá… ¿Desde cuándo amar fue un pecado?
Mientras, aquí parado a tu lado, teniéndote tan cerca, pero a la vez tan lejos.
Y me quedo tan o más solo que ayer, sin tu calor, sin tu amor sin tu sonrisa
¡¡¡Te necesito!!!... mamá.
por: Luis Alejandro
2 comentarios:
Revelador, abierto, extrovertido, deshinibido, nesecitado, obligado, doloroso, explicito, abandonado, solícito, exigente, sincero, y aqui me pasaria un buen rato aplicando adjetivos calificativos y no terminaria, te felicito, esta es la faceta que te va a complementar en tu carrera no solo de escritor, si no en tu carrera por la vida, de eso se trata vivir, de sentir y de pedir, de exigir y de tolerar, de amar y de olvidar, de gozar y de sufrir, alimentate de lo bueno y caga todo lo malo, aceptate primero para que puedas aceptar a los demas, no se que mas decir, esta genial tu "carta" quiero decir, por que es mas un grito de auxilio que un poema de desamor, pero al final lo importante es que te hayas atrevido a escribirlo, me pregunto si te habras atrevido a decircelo de frente, y no nesecito que me lo contestes, contestatelo a ti mismo, un abrazo.
Publicar un comentario